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PACTO DE POR VIDA

Hace 9 años aproximadamente, me encontraba viviendo cerca a la ciudad de Bogotá, en Guatavita
Por cosas del destino había terminado viviendo allí  alquilando una finca, donde tenia varios animales, entre ellos, vacas, patos, gallinas, perros, y caballos. Los dueños de la finca eran unos campesinos que alquilaban el pasto para el engorde de los animales y después para venderlos y llevarlos al matadero y así negociar con la carne. Había sido este un negocio de familia por varias generaciones, lo sacrificios se hacían incluso en la misma finca…. Durante el tiempo que vivi , yo vi crecer patos, conejos, terneros. Había una vaca en particular que era especial, como yo cocinaba diariamente, le daba las sobras de todo lo que preparaba, las cascaras de la papa, las zanahorias, las arvejas, la ahuyama, etc…la vaca pronto se encariño conmigo, yo la llamaba y le gritaba: “anteojos!!!” (le puse anteojos porque tenia una mancha alrededor de los ojos, blanco con negro, que simulaban un par de gafas) y ella salia corriendo desde la distancia, hacia mi, se me acercaba y sabia que le tenia lista la comida. Despues se acostaba en el pasto y yo me acostaba al lado y le rascaba la cabeza. Fue una amistad particular. Yo durante mi infancia tuve mascotas, perros y gatos, y el lector sabra entender el lazo tan profundo, sentimental , que uno puede tener con los animales.
Un día volví a la Finca y llame a anteojos. Pero no vino, no estaba. Le pregunte a los campesinos… la habian vendido, anteojos se habia convertido en salchichas. Fue triste.
Durante ese tiempo yo era carnívoro, todos los días comía pollo, carne, pescado, conejo, etc…
Tiempo después, tenia yo un pato, que también lo vi crecer, un dia, casi cayendo la noche, yo estaba con mucha hambre, asi que tome al pato de la cabeza, lo amarre de las patas, lo colgue y con un cuchillo filoso le corte el cuello, el pato murio desangrado. Lo desplume con agua hirviendo , lo abrí y lo prepare, hice pato a la naranja. Y Me lo comí.
Pero prontamente mi acto cruel hizo efecto . La nostalgia se apodero de mi, me senti mal, enferme, me dio fiebre, escalofríos  nauseas, sentimiento de culpa, pesar, me sentí cobarde, me sentí que le había fallado a la vida misma. Durante los dias siguientes no pude dormir bien, era como una pesadilla. Cuando probaba un bocado de carne, me sentia mal, no podia comérmela  Ya no podia ver un pollo asado o una sopa de menudencias, algo habia cambiado en mi…quizas era un karma, era una manera de pagar por lo que había hecho, era un favor y una oportunidad para cambiar. Asi que lo hice, le prometí a la memoria del pato que jamas volvería a comer carne, y asi fue. Tiempo despues deje de vivir en la finca, y me fui de nuevo a la ciudad, no podía soportar como llevaban animales para "quererlos" y después venderlos. Fue un cambio total para mi. Deje la carne y empece a rodearme de personas vegetarianas, viajeros amigos que comparten la misma causa, evitar la violencia, conservar la vida, respetar a los animales y defenderlos.
El cambio positivo fue inmediato, empece a sentir el regalo de la voluntad y la compasión  de dejar el mundo mejor que como lo encontré. De percibir, de ser puro.
Hoy en día me siento super bien, no cambio este estilo de vida por nada del mundo, vivo mas saludable, mas atento, y mi relación con el entorno mejoro notablemente. Le doy gracias a la vida porque pude arriesgarme a cambiar, cosas que muchos no hacen pero si se dieran la oportunidad, si tan solo intentaran hacerlo, sabrían que el vegetarianismo no solo te hace bien fisico sino que te purifica el alma.
 
 
Alejandro Santos Clavijo, Bogotá
Carnivoros Anonimos

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