Inicio / Testimonios y Confesiones / Las vacas así no se ven bien.

Las vacas así no se ven bien.

Estabamos pequeños en aquella época, esa mañana la pasamos bajo el sol jugando en una inmensa manga que rodeaba la casa de los abuelos en Concordia. La principal atracción eran las vacas y sobre todo los terneros, eran esquivos pero muy bonitos y podiamos jugar con ellos de diversas maneras, aveces los perseguiamos a ellos, aveces ellos nos perseguian a nosotros. Aquella mañana terminamos sudando, pasado el medio día. Llegamos justo para el almuerzo, nos desacaloramos tomamos un poco de agua y la tía Rubiela sirvió el almuerzo y nos invitó a pasar. Los dos pasamos obedientes, corrimos nuestras sillas hasta quedar rectos y dispuestos frente a nuestros platos, y cuando nos disponiamos a tomar el primer bocado, mi hermano en un acto de franco rechazo aparta y plato diciendo: “Yo no como esto es una vaca”.
Al principio yo no sabñia de que hablaba, pensé que tanto sol y agitación lo habian hecho delirar. Mi tia se acercó, asuatada y con vos dulce preguinto: “¿Que le pasa, Rubino?”. “Yo no como esto es una vaca”, dijo mi hermano señalando el pedazo de carne dentro del plato. Todos quedamos mudos, mis tias agolpadas ahora alrededor de la mesa quisieron dar miles de explicaciones nada funcionó.
Adentro de mi algo cambio también aquella mañana, algo que mis tías tardarían años en comprender, ellas no solían jugar con los terneros ya.
Marcela Toro.
Rionegro.

Carnivoros Anonimos

About Carnivoros Anonimos

Te puede interesar además

Contra el sufrimiento innecesario de humanos y no humanos

Niño vegetariano, adolescente carnívoro, luego vegetariano, más adelante vegano.