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Un día nuevo para Lilá. Cuento. #JuevesLiterarios

Por: Sandra Gómez. Activista de la Revolución de la cuchara desde 2014.

La mañana amaneció alegre, llovía a través de la ventana del establo, caían gotas de diferentes tamaños, Lilá podía sentir su olor, un peculiar olor a libertad, mezclado con el frío aroma del pasto, quería sentir las gotas sobre su cara, recorriendo su pelaje, quería sentirse viva de nuevo. Lilá era una tierna vaquita que amaba los días grises, pensaba que de cierta forma se parecían a su vida.

Tenía 5 años, vivía en una granja, donde estaba destinada para la crianza y alimento, ella sabía que su vida estaba llegando al final, pero tenía la esperanza de que éste fuera feliz, que más allá de ese lugar que habitaba, de esas cuatro paredes, de los fríos instrumentos que le ponían para ordeñarla, del desamor de aquel humano que le llevaba el pasto cada día, de sus maltratos, encontraría una persona diferente que amara sus manchas negras perfectamente definidas, que añorará su mugir al atardecer, que la respetara por ser un alma en un cuerpo diferente.

Todos los días eran iguales, el tiempo no transcurría, los segundos daban mil pasos antes de ser segundos, y al convertirse en minutos, el sonido retumbaba imponente en su afán de alcanzar la hora tan esperada por ella, la hora en que su amo dormía, era un corto tiempo donde Lila podía descansar de tanto maltrato, donde podía recordar cuando recorría el pasto, la brisa acariciándola suavemente, el rico sabor del forraje, las largas e interesantes conversaciones que solía tener con sus amigos los cerdos, ¡ahh, cuanto los extrañaba!, los días soleados cuando salía de picnic con las otras vacas…hermosos recuerdos en un presente tan triste!

El reloj dio las 5 de la madrugada, sabía que su amo en cualquier momento abriría la puerta para conectar de nuevo a sus ubres ese cruel instrumento que tanto la hacía sufrir, pero esta vez estaba equivocada, no la ordeñaron; Bernardo, su amo, se veía un poco afanado, le gritaba para que ella se moviera de su lugar, quería hacerla entrar en un oscuro camión, ¡aww, que feo olía! Había llegado el día en que sería transportada hacia el matadero, lo sabía, pero no perdía la esperanza, continuaba soñando en un final feliz; transportarse en ese camión era toda una odisea! las grandes piedras que impedían el buen andar del carro hacían que Lila se golpeara constantemente contra las oscuras paredes, a duras penas podía mantenerse en pie, el camión freno de golpe, precipitándola contra uno de los barrotes.

Habían sido detenido por un grupo de jóvenes amantes de la naturaleza y de la igualdad, quienes en su loco afán de ayudarla, la rescataron de su trágico final, Lilá, no podía creerlo, de sus bellos ojos solo brotaban lágrimas de felicidad y gratitud. Fue llevada a un santuario donde pudo darle vida a sus recuerdos y hacer realidad su mayor sueño, el ser amada y respetada como ser sintiente.

Sandra Gómez – activista de la revolución de La cuchara Medellín

Imagen tomada de: http://wwg.com/2017/01/05/world-of-warcraft-celebrating-diablo-with-a-secret-bovine-moveme/

Dore Zapata

About Dore Zapata

Dore Zapata
Trabajadora Social de la Universidad de Antioquia. Activista de la Revolución de la Cuchara desde principios de 2008.

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