Inicio / Noticias / Colombia, la tierra, la gente y los animales.

Colombia, la tierra, la gente y los animales.

La semana pasada dos de las revistas más influyentes de Colombia trataron temas relacionados con lo dañino que es el consumo de carne y lo importante que es el buen trato a los animales. En Cromos nos dicen: como que la carne sí es mala, y en Semana enumeran 10 casos patéticos del maltrato animal.

Y eso es raro, por desgracia, pero vale.

No es, tampoco, la cantidad que uno espera para estos temas viniendo de medios en donde participan periodistas profesionales, pero bueno, la ley de contraste “expectativa-realidad”, se impone nuevamente enseñándonos a no esperar mucho. O, más bien sí, justamente, hay que

espera mucho, hasta que por fin los temas que interesan de verdad a las personas salgan en los medios.

Pero, ¿Será que sí? ¿Será tan importante el tema del consumo de carne en un país con los problemas como los que tiene Colombia, la guerra, el hambre, la corrupción, el deterioro del medio ambiente? Pues… sí. Y no sólo porque, como es más que sabido, la carne y su producción influye sobre el uso y la administración de la tierra (por lo que se pelea harto en Colombia), está relacionada con el malgasto de recursos, con el hambre mejor dicho, y con el deterioro del medio ambiente (no se deforesta sólo para sembrar coca, también y mucho para meter ganado), pero, como decimos, no es sólo por esto sino porque además actúa sobre la conciencia y la moral del individuo. Con moral en el sentido de ánimo, que es algo que nunca sobra cuando de cambiar asuntos inveterados se trata.

Reducir la situación de Colombia a su consumo de carne no es correcto, el asunto es más complejo, eso es cierto, pero también es cierto que en algo sí importa y que no es un tema tratado en las proporciones justas. No se le hace justicia, ni con su practicidad ni con su poder

educativo: dejar la carne nos enseña a tomar decisiones en nuestra vida, a afectar nuestro entorno sin que eso implique, por desespero o balacera, tomar uno de los bandos enfrentados.

En el panorama político se les reclama a los ciudadanos participación y criterio. Lo que en la práctica significa tomar decisiones de forma soberana, así implique algún tipo de sacrificio, así tengamos que dejar un poco el egoísmo, y aunque quizás no nos parezca muy cómoda en el primer momento. Dejar de comer carne reúne estas cualidades y permite que en esa pequeña patria inmensa llamada fuero interno algo se active.

¿Puede el colombiano medio influenciar en las decisiones de su gobierno?, no mucho, pero puede votar, ¿puede el colombiano medio, hacer algo por las políticas agroeconómicas de su país?, no mucho pero puede sacar la carne del plato. Y los medios podrían enseñarlo, no esperar a que ya esté en voz de todo el mundo para propiciarlo. Ya es hora de que tengan un poco de iniciativa los que tanto analizan el país. Ser proactivos no reactivos. Prever por ejemplo que eso de las corridas de toros no va a sobrevivir otra generación más y definitivamente nunca será de nuevo lo que antes fue. Y con vergüenza, y en forma de desagravio dedicar tanta tinta y columnas como dedicaron a los toros a hablar del tema a defender a los animales.

No esperar más, decimos porque ya el tema se les fue pierna arriba: Bogotá es (exceptuando los monstruos de Buenos Aires y Sao Pablo) nada menos que la ciudad con más restaurantes vegetarianos y movimiento al rededor del tema en esta parte del planeta, como lo puede atestiguar cualquiera que se dé una vuelta por ahí.

Así la historia va cambiando. La historia de un país que como cuentan los que gustan de la ganadería empezó cuando los primeros colonizadores trajeron su ganado. No se molestan en negarlo, porque les parece un orgullo aprender las malas mañas y ser servil al invasor… (Toda nuestra poca valoración del tema de los indígenas lo demuestra) pero eso es otro tema, y no cabe ya en este artículo.

Mientras tanto, esperemos que un país que está cansado de los muertos, recuerde también, empezar a sacarlos del plato.

Miguel Rodriguez

About Miguel Rodriguez

Te puede interesar además

El metabolismo afectado por el jarabe de maíz de alta fructosa

Desde el punto de vista médico, gran parte del debate se centra en los posibles …