IGUALITO, IGUALITO...

 


Casi como en el supermarket, no?

 
 

 

Imáginemos esa pseudo escena: nuestro más querido ser querido, en lugar de presentarse frente a nosotros en formato humano "ordinario", se nos manifiesta cual embutido listo para la deglutición.
No encaja la idea, verdad?...

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