Tengo una amiga llamada Carolyn…
1

Tengo una amiga llamada Carolyn quien vive en el hospital. Carolyn tiene 12 años. Ella prefiere las habitaciones con paredes blancas que su casa, porque allí no tiene que pasar hambre.

En casa ella no se permite comer. La comida es un demonio que habla dulcemente, atormenta su mente y amenaza su vida. Sus tripas le suenan 24 horas al día, una consoladora canción de cuna para su cerebro hambriento.
Ella ve comerciales en “Word Visión” y comenta: “esos niños son muy afortunados… no tienen que comer”.
¿Cuan retorcidos nos hemos vuelto? Celosos de niños africanos hinchados quienes harían lo que fuera por una migaja de pan, mientras nosotros estamos regurgitando tajadas enteras?  Algo tiene que cambiar.

Cosmo Girl¡, Teen Vogue, YM, Seventeen… Montones de arboles desperdiciados, tirando a la basura las perspectivas de los niños Norte Americanos de hoy.

Modelos delgadas decoran las páginas, huesos descubiertos, afilados e inútiles, rostros demacrados, desilusionados y hambrientos, costillas expuestas para que el mundo las cuente. Hemos sido succionados y puestos en un repugnante ciclo: amontonamos libras de barras de chocolate, paquetes de papas fritas, entramos a McDonald’s  por un tapón de grasa para nuestro corazón, y para acabar de ajustar con un Slurpee de 7-eleven.
Luego, montamos en  el caminador por una hora,  ahuyentando nuestra culpa, para luego echarnos en frente del televisor y atiborrarnos de helado y anuncios publicitarios.

Corta el cable. Pasa el verano en una finca, y ábrele el apetito a cultivar tu propio alimento. Llena a tus descendientes de nutrientes y valores que fortalecerán sus huesos y alimentaran sus mentes. Entonces quizá en vez de estar celoso de niños hambrientos en el extranjero, esta generación llorará de compasión por la riqueza innecesaria que regurgitamos todos los días.

Emily Wierenga.

¿A cuántas carolinas conoce usted? Desde aquí nuestro anhelo para que pensar primero y comer después, sea el orden. Emily Wierenga, es una muchacha corriente que podría ser su vecina, ahora lo tiene… en buena hora, la revolución también llegó a su mesa. Felicidades...

Calcula los usuarios online de tu web o blog